Otra usurpación mapuche apoyada por la inactividad de la justicia y las permisivas políticas del gobierno

Un grupo de 50 encapuchados, armados con palos, mantiene a una familia sitiada en su propiedad

El conflicto por la toma de tierras en la zona de Bariloche, por parte de una comunidad mapuche, se prolongó anoche: una familia fue directamente sitiada en su propiedad de El Foyel, cerca de esa ciudad rionegrina.

Se trata de Martín Soriani y otros tres familiares, quienes no pueden salir ni entrar a su propiedad, que mantienen desde hace más de cuatro décadas. Un grupo de 50 encapuchados, que exhibían palos, no permitían el paso de nadie, ni siquiera de las primeras fuerzas policiales que se acercaron.

El fiscal de El Bolsón, Francisco Arrien, quien también intentó acercarse, dijo que “mucho por ahora no se puede hacer”, aunque esperan que Soriani pueda concurrir este viernes para presentar su denuncia en el juzgado. En la noche del jueves, al trascender esta nueva usurpación y bloqueo de una propiedad, grupos de vecinos intentaban acercarse al lugar en un clima de tensión.

Los usurpadores violentaron candados y tranqueras, y reemplazaron todo por sus propios cerrajes, además de comenzar a instalar carpas.

Todo se da en el marco de las continuas usurpaciones, que también siguieron con las recientes reuniones de vecinos -víctimas- con funcionarios nacionales. La semana pasada, Clarín dio a conocer las alternativas de un encuentro clave que mantuvieron un mes antes un grupo de vecinos de Villa Mascardi y Bariloche, víctimas de la usurpación por parte de la comunidad Lafken Winkul Mapu, con la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, y el secretario de Articulación Federal del ministerio, Gabriel Fuks, acompañados de abogados de la cartera, funcionarios de Parques Nacionales y de la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos.

En el encuentro los funcionarios informaron a los afectados sobre la propuesta que haría el Gobierno nacional a los mapuches para resolver el violento conflicto que comenzó en noviembre de 2017. La idea era simple: ofrecerles tierras, en otro lugar de la provincia, “a cambio de paz social”. No obstante, los militantes podrían quedarse un año más en Mascardi hasta que pudieran asentarlos en una colonia agrícola o espacio semejante, siempre muy superior en dimensiones a las 30 hectáreas ocupadas.

Minutos después de que Clarín publicara dos artículos sobre el plan del Gobierno, la ministra Frederic y el secretario Fuks desmintieron la información. “Este Ministerio carece de competencia alguna para entregar o disponer de tierras”, indicó la funcionaria en su cuenta de Twitter. Por su lado, Fuks aseguró a este cronista que el “tema tierras o entrega de tierras” no había sido tocado en las reuniones, contradiciendo las versiones de tres de los cuatro vecinos convocados por el Ministerio.

Clarín elaboró los artículos en base a la información entregada por los vecinos, que perdieron sus propiedades bajo las llamas; una alta fuente ministerial que en off afirmó que “el fin del conflicto” llegaría con la “entrega de tierras” y fuentes políticas de tres funcionarios de Río Negro.

 

Además, este diario accedió a los apuntes hechos sobre el encuentro por el vecino Juan Grehan, dueño de la cabaña La Escondida. En sus anotaciones aparece resaltado que la ministra Frederic y el secretario Fuks le propondrán a los mapuches que se replieguen a los lotes 7 y 14 ocupados en 2017, ambos de Parques Nacionales. Acto seguido, deberán liberar los lotes particulares. Y agregan que podrán permanecer en el sector un año. Durante ese plazo, el Gobierno nacional buscará un terreno fiscal para su explotación agropecuaria en la misma provincia.

Fuente: Clarin.com