Fabián Gutiérrez de secretario privado de los Kirchner a arrepentido sin protección

La misteriosa muerte del empresario Fabián Gutiérrez abrió un abanico de hipótesis acerca de sus vínculos con el poder. Era miembro de una reconocida familia peronista de Río Gallegos, donde conoció a Néstor y Cristina Kirchner, llegando a ser secretario de ambos.

El año pasado, había sido procesado por ser el supuesto coautor del delito de lavado de dinero en el marco de un expediente vinculado con la causa de los Cuadernos, luego de que se convirtiera en “arrepentido”.

Gutiérrez, quien fue encontrado muerto en la casa de uno de sus presuntos asesinos en la ciudad santacruceña de El Calafate, militó de adolescente en las filas del peronismo de Río Gallegos donde su madre, Teresa García, fue durante muchos años la interventora de la Caja de Servicios Sociales de Santa Cruz.

En 1995 comenzó a trabajar junto a Néstor Kirchner en su segundo mandato como gobernador de Santa Cruz y con el correr de los años se convirtió en uno de los hombres de confianza del mandatario patagónico, por lo que trabajó en la campaña presidencial de 2003 y así llegó a ocupar un cargo en la Rosada.

Gutiérrez, quien siempre mantuvo negocios empresariales paralelos a su actividad pública, se desempeñó mayo de 2003 y 2005 como secretario de la Presidencia de la Nación y fue secretario adjunto de la Presidencia entre diciembre de 2007 y enero de 2010.

También en algunos periodos acompañó a la vicepresidenta Cristina Kirchner cuando fue senadora y diputada nacional.

Luego de distanciarse del entorno de la expresidenta, el exsecretario privado tuvo varios emprendimientos en Santa Cruz y también en la provincia de Buenos Aires, donde instaló una concesionaria de autos de alta gama en el municipio de San Isidro.

El nombre de Fabián Gutiérrez llegó a Comodoro Py por primera vez en la declaración del exsecretario de Obras Públicas del kirchnerismo, José López, quien había señalado a Gutiérrez como quien le dio las órdenes de movilizar el dinero con el que fue detenido en un convento bonaerense en 2016, pero luego el exsecretario presidencial lo desmintió.

En noviembre del año pasado, el juez federal Claudio Bonadio había procesado a Gutiérrez como supuesto coautor del delito de lavado de dinero en el marco de un expediente vinculado con la llamada causa de los Cuadernos.

Gutiérrez, a quien el fallecido juez le trabó un embargo por 900 millones de pesos, fue procesado junto a una decena de empresarios, en su mayoría de Santa Cruz.

Un año antes, Gutiérrez había decidido convertirse en uno de los arrepentidos ante el fiscal Carlos Stornelli, en la causa que se puso en marcha con las fotocopias de las supuestas anotaciones de Oscar Centeno, el chofer de Roberto Baratta que describió en sus escritos el presunto funcionamiento de una red para cobrar coimas vinculadas con la obra pública.