Cristina Kirchner, cubierta por la sombra del “delito precedente” en el juicio que condenaron a Lázaro Báez

El Tribunal Oral Federal número 4 emitió su sentencia en la causa conocida mundialmente como Ruta del Dinero K, en la que se encontraron empresas en el extranjero con cuentas donde blanquearon dinero que indefectiblemente debe provenir de los fraudulentos contratos de obra pública que Cristina Fernández le otorgaba al condenado Lázaro Báez.

También se demostró que las sociedades y la compra de empresas financieras como la rosadita  se hicieron con el único fin de “lavar el dinero sucio”. También se comprobó que las bodegas de Lázaro en realidad eran bóvedas para guardar toda la plata que se estaban robabando.

Por eso, ahora la vicepresidente esta preocupada ya que su futuro judicial empieza a tornarse cada vez más sombrío.

La banda de mafiosos y corruptos ya tiene su condena. Tanto el denominado testaferro de Néstor Kirchner, el cajero de banco devenido en gran empresario tiene su condena y la sacó barata. Aunque su codicia por acaparar dinero destruyó a su familia y convirtió a sus hijos en delincuentes. Igual que su socio los kirchner, aunque en este caso los hijos filman películas berretas con plata del estado y el otro peor, es diputado.

Pero este fallo, aunque con sutiles diferencias entre los jueces; tal vez sea una pequeña luz de justicia que se enciende en el oscuro túnel de la impunidad que el kirchenrismo en su conjunto, quiere imponer.

Si hay lavado de dinero demostrado y probado quiere decir que esa plata sucia, viene de algún lado y no cabe duda que viene de los contratos de la obra pública con la que el gobierno de CFK beneficiaba a las empresas de Lazaro que a su vez retornaba en distintas modalidades fraudulentas, como por ejemplo en la contratación de habitaciones en los hoteles de la que era presidente, pero que nunca se ocupaban.

Lázaro Báez, principal imputado, fue condenado a 12 años de prisión, su hijo Martín a 9 años y el otro hijo, Leandro, a 5 años.

Leonardo Fariña resultó con cinco años de prisión, lo que contempló un descuento de tres años por haber declarado como colaborador, es decir que la condena hubiera sido de ocho.

El contador Daniel Pérez Gadin y el abogado Jorge Chueco, que trabajaban con Báez, ocho años cada uno; para el armador de sociedades ocultas Fabián Rossi fueron 5 años y el financista Federico Elaskar, cuatro. Las dos hijas del constructor santacruceño, Melisa y Luciana a tres años, ahora hay que seguir con los y sobre todo la que falta.

Porque la plata venia de algún lado, no?

Pablo Castiglioni