Argentina devolvió a Rusia 1,3 millones de Sputnik V por un supuesto error de etiquetado

El Gobierno nacional devolvió a Rusia un lote de 1,3 millones de vacunas Sputnik V, a pedido de los propios fabricantes. El requerimiento se fundó en «la necesidad de cambiar el etiquetado del envase secundario de las dosis», informaron desde el Ministerio de Salud.­

«Al momento de recibir la notificación, la totalidad de 1.311.755 dosis de los embarques involucrados se encontraban en el Depósito del Operador Logístico, segregadas en el estado de `Cuarentena’, como ocurre con todas las vacunas que ingresan al país hasta la aprobación para su distribución y uso una vez que se completa la documentación del país de origen y su evaluación por ANMAT», aclararon.­

El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) le notificó mediante nota formal el 23 de septiembre a la cartera sanitaria la necesidad de realizar un recupero de las vacunas Sputnik V componente 2, que habían llegado al país los días 12 y 17 de septiembre. «Dicho requerimiento se fundó en la necesidad de cambiar el etiquetado del envase secundario de las dosis recibidas, según refiere el proveedor», indicaron.­

Según aclaró el Gobierno, el embarque permaneció siempre en el depósito central no habiendo sido enviado a ninguna jurisdicción. Las dosis habían llegado al país luego del viaje que la ministra de Salud Carla Vizzotti, hizo a Moscú junto a la asesora presidencial Cecilia Nicolini en agosto, que permitió la llegada de más dosis del componente 2. Además, destrabó el material primario para su fraccionamiento y distribución a cargo del productor local, laboratorios Richmond.­

Los ministros y ministras de salud de las 23 provincias y de la Ciudad de Buenos Aires estaban al tanto de la situación, ya que en el marco del acceso oportuno a la información pública, se los notificó de esta situación mediante el comunicado emitido el lunes 27 tras la reunión de CoFeSa (El Consejo Federal de Salud), el Ministerio de Salud puntualizó: «La última semana Argentina recibió 160.290 dosis de Pfizer, 842.400 dosis de Astrazeneca donadas por España a través del Mecanismo Covax, 3.072.000 dosis de Sinopharm, 183.625 dosis de Sputnik-V componente 2 de Richmond, 714.400 dosis de Sputnik-V componente 1,350.000 dosis de Sputnik- V componente 2, 600 litros del antígeno del componente 2 que arribaron procedentes de la Federación Rusa y, por último, 200.000 dosis de la vacuna de Cansino arribadas ayer. En ese marco, precisó que las vacunas Sputnik-V y el antígeno recibidos para la producción local de la vacuna, reemplazarán a 1.311.755 de dosis solicitadas para su recupero por el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF)»­

 

Ricardo Teijeiro, infectólogo del Hospital Pirovano y expresidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) explicó: «cuando llegan al país se hace el control de calidad de las partidas de vacunas recibidas. Si esa partidas tienen algún defecto de producción, de esterilidad, u otro, seguro se devuelven. Esto es una práctica habitual. Pero en este caso, desconozco el motivo puntual».­

Por su parte, Lautaro de Vedia, también de la SADI, explicó: «Que no es una cosa extraña que de pronto haya una partida de vacunas irregular, donde no se mantuvo la cadena de frío, o que llegaron abolladas, o por alguna que otra razón no se pueda garantizar su óptimo estado para aplicar».­

Resulta importante subrayar que el recupero de las vacunas es una práctica prevista en las operaciones logísticas farmacéuticas, puede deberse a múltiples causas y cuenta con procedimientos estandarizados para llevarse a cabo. Se destaca que, de los 30 embarques recibidos desde la Federación Rusa en el país, esta es la primera oportunidad en que se presenta una situación como la descripta.­

Por último, se informó que las dosis cuyo reemplazo ha solicitado RDIF no serán abonadas por el Ministerio de Salud, y los costos logísticos incurridos en almacenamiento, preparación y traslados aéreos serán asumidos por el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) según lo previsto en el contrato de suministro, no teniendo ningún impacto económico para nuestro país.­